“El éxito en la vida es conocerte a ti mismo y aceptarte como eres”, Leticia Dolera

30 04 2015

Leticia.Dolera.Premio.SignisLeticia Dolera (Barcelona, 1981) ha sido galardonada en el XVIII Festival de Cine Español de Málaga con el premio Signis, que concede la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, por dirigir, guionizar y protagonizar ‘Requisitos para ser una persona normal’. Una película que la define como “un canto de amor hacia la diferencia porque lo que nos hace únicos es lo que nos diferencia y eso en realidad es lo que nos debería unir y la película pretende ser eso, un canto de amor hacia la libertad, a que cada uno encuentre sus propios requisitos en la vida, que no vengan otros desde fuera a imponérselos”
– Javier P. Verdaguer ¿Cómo nace ‘Requisitos para ser una persona normal’?
Nace de una sensación que he tenido varias veces en mi vida y que creo que más gente también ha tenido. La de no encajar o sentir que estás fuera de lugar, ya sea en el instituto, en el trabajo, en una cena… Sentir que tienes que cambiar cosas de ti mismo para encajar. Eso es lo que le pasa a la protagonista de la historia, no se siente a gusto en su piel y cree que para encajar en la sociedad tiene que convertirse en una persona normal. Para ello debe cumplir una serie de requisitos que la harán feliz.
– ¿Cuáles son las claves por las que los protagonistas empiezan ese proceso de cambio?
María de las Montañas, de pronto, se encuentra sin trabajo, la echan del piso en el que vivía porque no puede pagar el alquiler, tiene que volver a casa de sus padres…; se encuentra con que su vida, en teoría, es un desastre. No tiene vida social, su vida familiar no está en un buen momento, tiene cosas del pasado que no están resueltas… En fin, se encuentra en un momento caótico a nivel vital y ella nunca habría pensado que a los 30 años se encontraría, otra vez, en la casilla de salida. Eso es lo que le hace un clic y decir, bueno, voy a convertirme en una persona normal y así la sociedad me va a aceptar.
– En un mundo en el que, a veces, se nos ponen etiquetas. ¿Qué es lo que dice María, la protagonista, a los jóvenes de hoy?
En realidad lo que les diría es que lo mejor a lo que puedes aspirar en la vida es a ser tú mismo y que el éxito no tiene que ver con los mensajes que nos manda la sociedad, a través de los medios de comunicación, como son: qué talla de ropa tienes que tener, qué tipo de ropa tienes que usar, qué tipo de persona te tiene que parecer atractiva, a qué trabajo debes aspirar, con qué casa debes soñar… Cumplir una serie de cosas que, de hecho, no tienen que ver con el éxito en la vida; porque para mí, y es el viaje que he querido contar en la peli, el éxito en la vida es conocerte a ti mismo y aceptarte como eres. Este es el camino del éxito, porque lo otro, intentar ser algo que no eres, en realidad es un camino de frustración.
– Además, tocas temas transversales muy interesantes: las relaciones familiares, la amistad, los clichés… ¿Qué lugar ocupa la familia en tu película?
Un lugar importante porque lo que le pasa a María es que tiene una madre a la que quiere pero por cosas que no se dicen, han creado un muro invisible que las separa. Creo que es algo que pasa en muchas relaciones familiares. De pronto te acostumbras a no hablar y sin darte cuenta, cada vez hablas menos o si lo haces es de cosas que no son las que te gustaría estar hablando y esa distancia, ese muro invisible va creciendo y creciendo. María vive esto con su madre, a ambas les gustaría tener una relación más fluida pero ese muro se lo impide. En la película María rompe ese muro, se vuelve a acercar a su madre y le dice que la quiere, que es algo que llevaba mucho tiempo sin decirle.
– ¿Qué le dirías a las personas que quieren a ver ‘Requisitos para ser una persona normal’?
Me encantaría que el 5 de junio, cuando estrenamos en salas, se acercaran al cine a verla porque es una película de buenos sentimientos que hacen falta en los tiempos que corren. Es una película que te dibuja una sonrisa en el rostro y creo que también en el corazón. Creo que es un canto de amor hacia la diferencia porque lo que nos hace únicos es lo que nos diferencia y eso en realidad es lo que nos debería unir y la película pretende ser eso, un canto de amor hacia la libertad, a que cada uno encuentre sus propios requisitos en la vida, que no vengan otros desde fuera a imponérselos, sobretodo en esta sociedad consumista, sino encuentra tus propios requisitos y descúbrelos cada día. Yo creo que eso es un mensaje bonito y me encantaría que la gente lo recibiera y lo disfrutara.
– Al ser tu primera película no sería fácil arrancar ¿en algún momento pensaste en tirar la toalla?
No, en cuanto empecé la preproducción ya dije, bueno, aquí hay que ir a tope hasta el final, ¡hay que darlo todo! Era muy consciente de la suerte que tenía de haber levantado mi primer largometraje porque mucha gente lo intenta y no lo consigue. Así que, por respeto a mí misma, a la historia y a toda esa gente que está intentando levantar proyectos, tenía que darlo todo y esforzarme al máximo hasta el final.
¿Qué fue lo más difícil de abordar en el rodaje?
Lo más difícil fue escribir el guion porque es el corazón de la historia, es lo que estás contando y lo que te tienes que creer al máximo. Como decía Ingmar Bergman: “el guion es una carta de amor al equipo”, es lo que luego el equipo va a tener y va recibir de la peli, va a ser el primer input que tengan, tiene que inspirar al equipo y te lo tienes que creer mucho para poder ir a los despachos a conseguir la financiación para hacer realidad esa historia; conseguir que ese guion inspire al que tienes en frente y que crea que la película merece ser contada.
– ¿El tema del reparto y todos los cameos de actores y actrices españoles que hay en la película, los elegiste tú?
Sí, tengo mucha suerte porque he contado con unos productores que me han dado mucha libertad creativa, no me han impuesto nada. He tenido el montaje final de la película y hay proyectos en los que eso no se da. Además, he podido escoger el reparto, que ha sido genial porque me ha permitido trabajar con actores desconocidos y creo que es muy refrescante ver caras nuevas en el cine español y es muy bonito dar oportunidad a esa gente joven a que empiece en el cine.





“La enfermedad me ha enseñado mucho”, Serrano Cueto, director del corto ‘Pelucas’

21 07 2014

Jose.Manuel.Serrano.Cueto.directorAna Oñate. El realizador José Manuel Serrano Cueto (Cádiz, 1976) participó en el II Ciclo Málaga de Cine Humano . Su experiencia personal le llevó a realizar esta producción que aborda la enfermedad del cáncer con la finalidad de ayudar a las personas afectadas.

-¿Cómo surge la idea de hacer el cortometraje ‘Pelucas?
-Después de haber hecho el documental ‘Contra el Tiempo’ que estuvo nominado a los Premios Goya yo tenía otros proyectos, otras cosas que hacer. Pero en la vida se nos cruzó el cáncer. A mi mujer le diagnosticaron cáncer de mama en diciembre de 2010. En principio, iba a ser muy tratable y con muy buen pronóstico, pero se fue complicando a lo largo del camino. Cuando había ya pasado un año y pico desde que se lo diagnosticaron –ella estaba con unos tratamientos- tuve la idea del corto con la intención de ayudar. Mi mujer era guionista, tenía muchas tablas, era muy cinéfila y había colaborado conmigo en alguna ocasión. Por eso pensé que podíamos aportar nuestro granito de arena a la lucha contra el cáncer a través de un cortometraje. Yo lo pensé pero no se lo dije a ella, porque no sabía si iba a querer meterse en algo así. Tampoco yo sabía cómo lo quería hacer, qué quería contar. Pero a mí me había llamado mucho la atención el tema de cómo enfrentarse a la enfermedad, cómo comunicarlo, cómo hablarlo con la gente, una vez que más o menos se acepta la enfermedad, aunque es algo que nunca se acepta (uno quiere levantarse por las mañanas pensando que lo has soñado, que ha sido una pesadilla). También me interesaba indagar en el tema estético, en cómo te lo planteas: si te pones peluca, pañuelo o no te pones nada. A raíz de eso escribí un corto de ficción compuesto por dos personajes, en el que se plantea, en un momento dado, esa pregunta: “¿Qué hago, tengo ganas de salir de aquí y de seguir con mi vida?”. “¿Y cómo lo hago? ¿Lo oculto con una peluca e intento que nadie se entere de que estoy enferma? ¿O me pongo un pañuelo y tiro para adelante?”
-¿Y qué pasó después?
-Yo escribí el cortometraje y se lo pasé a mi mujer. Sobre todo, para que ella me diera el visto bueno, no ya solo como guionista, sino sobre todo como mi mujer y para saber si ella quería que me encargara de esto, porque en algún momento íbamos a tener que hablar de ella y de su enfermedad cuando se nos preguntara por qué había surgido el corto. A ella le encantó el guión y me dijo que sí, que tenía ganas de que me embarcara en esto y que me apoyaría en todo lo que le fuese posible. A lo largo del camino han sido cerca de tres años de enfermedad de mi mujer. Además, con la circunstancia de que yo también he tenido cáncer, el verano pasado pasamos por la quimioterapia los dos juntos. Cuando las cosas vienen malas vienen malas a la vez. Encones, el corto adquirió un especial significado para nosotros. Más allá de buscar cierta proyección cinematográfica o profesional nos lo planteamos como una herramienta de trabajo. Como algo, primero, que nos sirviera de terapia a nosotros, a ella y a mí, y luego que pudiera servir a la gente que se encontrara en una situación similar.
-¿Cómo ha cambiado, desde entonces, su vida?Cartel.Corto.Pelucas
-Mi mujer, por desgracia, falleció. Ése, lamentablemente, ha sido el gran cambio de mi vida. Como te decía, de alguna manera, ‘Pelucas’ nos sirvió como terapia. A mí ahora, personalmente, me sigue sirviendo el hablar del corto y el ponerle nombre a la enfermedad, aunque en el corto no se menciona el cáncer, porque pensábamos que si lo decíamos de alguna manera traicionábamos a la realidad. Porque es verdad que pocas veces en la intimidad de un enfermo se menciona la palabra. Casi siempre se intenta huir de la palabra. Luego, a la hora de la verdad, nosotros, en los comunicados y en todo, sí hablamos de cáncer. Pero el corto es una ficción y queríamos que fuese lo más real posible, lo más ajustado a ese momento íntimo en el que se evita ponerle nombre a la enfermedad. Mi vida ha cambiado por la muerte de mi mujer. Yo, por otra parte, sigo con mis revisiones y siento que el corto es un apoyo, un bastón para mí porque me va a llevar por diferentes sitios para hablar de la enfermedad y a intentar ayudar a mucha gente. Para mí, lo más bonito es recibir casi diariamente e-mails de gente que ha pasado o está pasando la enfermedad, sobre todo mujeres que se sienten muy identificadas con el corto, y a las que les encanta. El final del corto es muy diferente a lo que es el corto, contiene un mensaje positivo, con una canción de Loquillo que dice “que nada te haga borrar la sonrisa de la cara”. Al final de los títulos de crédito aparece una foto de mi mujer sonriendo, porque ella se enfrentó siempre a la enfermedad con mucha fuerza.
-¿La vida ha cobrado para usted otro sentido?
-Estoy en un momento un poco complicado, en el que aún me estoy haciendo muchas preguntas. Cuando mi mujer fallece para mí lógicamente es una cosa incomprensible. Ella tenía 42 años, había dejado todo para criar a sus hijos, se había dedicado a ellos totalmente… Tanto, incluso, que cambió hasta su profesión, porque ella como periodista que era y guionista se especializó en niños en los últimos años. Justo cuando ya empezó otra vez a buscar trabajo le diagnosticaron la enfermedad. Así se rompió el futuro que queríamos labrarnos juntos, con todos los sueños y todas las cosas que queríamos hacer. Al final, la enseñanza que te deja esto es algo que parece muy obvio, que lo decimos muchas veces, pero que no terminamos de creérnoslo y de llevarlo a cabo: vivir el día a día. Levantarte por la mañana e intentar llevarlo lo mejor que puedas.
-¿Qué es ahora para usted lo más importante?
-Para mí lo más importante es crecer como persona e intentar ser mejor persona cada día. A mí personalmente la enfermedad me ha enseñado mucho. Yo creo que nunca hemos estado más unidos que cuando mi mujer conoció el diagnóstico de la enfermedad. Sé de gente que no ha cambiado, o que sus parejas en esos momentos se han quitado de en medio: si no del todo, sí en parte y por el miedo o por lo que sea no se han apoyado tanto. A mí eso no me entraba en la cabeza. Yo, desde el primer día en el que nos lo dijeron, supe que quería estar cada día más con ella, hasta el último momento. Y por fortuna estuve a su lado hasta el último segundo. Incluso cuando a mí me diagnosticaron el cáncer, a mí no me importaba mi enfermedad, no me parecía tan grave. Me preocupaba mucho más mi mujer que yo mismo. De hecho, cuando voy a revisiones, es tal el dolor que siento por la pérdida de mi mujer que bueno, tampoco voy con ninguna pretensión ni con ningún miedo siquiera. No sé, estas cosas al final te tienen que enseñar a ser mejor persona cada día, a crecer como persona y a aferrarte a que la vida es un minuto y que hay que vivir cada minuto lo mejor posible.
Rodaje.Corto.Pelucas-‘Pelucas’ es un cortometraje con finalidad benéfica. ¿A qué iniciativa se destinarán los fondos que se consigan gracias al mismo?
-Desde el primer momento, yo lo hablé con mi mujer y decidimos que el corto tenía que tener un valor como herramienta, para que lo utilicen los colectivos oncológicos y
también los psicólogos. Pero luego también tenía que tener una vertiente benéfica que va a ser muy pequeñita: porque lógicamente es un corto, y un corto puede conseguir algo solo si tiene algún premio. Incluso en muchos festivales, los premios no conllevan una cuantía económica, o tienen una cuantía muy pequeña. Pero nosotros no teníamos la pretensión de conseguir nada, sino que lo consiguiéramos, fuese mucho o fuese poco, se destinara a alguna entidad o ONG que a nosotros nos gustara especialmente por el trabajo que hacía. En el camino ese de pensar a quién se lo dábamos conocimos a la Fundación Juegaterapia, que además está muy vinculada con los niños. A mi mujer, Montse, le gustó mucho cuando conoció la fundación porque en esta fundación se dedican a los niños. La fundación recoge fondos para los niños que están en los hospitales con quimioterapia y que tienen que pasar muchas horas en los hospitales donde están ingresados. Pretenden hacerles pasar ese tiempo lo mejor posible, como dicen en su frase: “La quimo jugando se pasa volando”. Y entonces surten a los hospitales con juegos. Nosotros colaboramos con lo que podamos conseguir a través unas camisetas que vendemos y un busto inspirado en el cartel de ‘Pelucas’. La empresa que hace el busto y las camisetas colabora con nosotros vendiendo ese producto. El tanto por ciento que nos correspondería a nosotros va íntegramente a la Fundación Juegaterapia y concretamente a un proyecto que se llama “El Jardín de mi Hospi” para construir unos jardines lúdicos con columpios y juegos en las azoteas de hospitales. Es un proyecto muy bonito que ya afortunadamente se va a construir el primero aquí en el Hospital de Madrid y a eso destinamos lo que vamos recogiendo con la venta de camisetas del corto.
-Ahora mismo el corto está presentándose en ciclos, certámenes y festivales ¿cómo seguirá difundiéndose?
-Yo me he desvinculado un poco de toda la parte de festivales porque tenemos una persona que se encarga de eso. Quiero encargarme más de mover el corto en actos más especiales y también en charlas. Vamos a hacer alguna en Madrid, cabe la posibilidad de que vayamos al extranjero (cabe la posibilidad de irnos a Copenague) después de verano para presentar el corto allí y hacer una charla con oncólogos. Esa es la parte que más me interesa. Llevar el corto a la gente que más le pueda servir, envuelto en mesas redondas y charlas, de forma que pueda llegar el mensaje. Espero que sea a partir de septiembre.

 





“La espiritualidad y el arte van de la mano”, Rafael Álvarez, “El Brujo”

21 07 2014

El.Brujo.estrena.en.Ars.MalagaRafael Álvarez “El Brujo” ha estrenado su nueva obra en Ars Málaga que vivió un lleno absoluto con “La luz oscura de la fe”, una reflexión personal del artista sobre San Juan de la Cruz.
Ana María Medina. Antes del estreno de su última obra, Rafael Álvarez “El Brujo” cuenta a DiócesisMálaga el porqué de escoger a San Juan de la Cruz para volver a dirigirse al público. “San Juan de la Cruz es un grandísimo místico, y a mí la mística siempre me ha interesado mucho. Tiene ese punto de que cualquier místico de cualquier religión se entiende con otro místico, como cualquier fanático de cualquier religión se parece a un fanático. En todos lados hay fanáticos y en todos lados hay místicas. Mística tiene relación con el silencio. Fray Juan de la Cruz lo expresa de forma admirable en su poesía, con una serie de equivalencias entre luz, oscuridad… y es muy importante para mí porque en un momento determinado de mi vida a mí me curó la mísitca”.
Para El Brujo Málaga es especial. “Tengo una predilección por Málaga pero lo curioso es que Málaga también la tiene por mí. O bien es el teatro Alameda o el Cervantes o la Catedral o ahora aquí, en el Palacio Episcopal. Hay tres focos de atracción a Málaga, y luego está el público, que es muy empático, muy cariñoso y muy receptivo”.
Esta obra surge, en palabras de su autor, “de un momento de madurez, donde la técnica se pone al servicio de la capacidad creativa, en el sentido de hacer algo que te nazca, que no esté ya tan regulado ni tan en función de la presión mediática, de la atracción del público o de la comercialidad o la conveniencia sino algo que te sugre de dentro. Entonces los místicos del siglo de oro son un auténtico tesoro no sólo espiritual sino también artístico porque además la espiritualidad y el arte van de la mano, son manifestaciones del potencial divino del hombre, del potencial creativo de cualquier ser humano”.
El Brujo vivió una profunda experiencia de conversión ya en su madurez, y desde esa vivencia, afirma que “nadie puede convencer a otro de esto de la fe. La Madre Teresa, a quien yo profesaba devoción y admiración profunda, decía que ella no podía sino rezar porque se produjera ese encuentro (y esto es muy de la India, allí nadie trata de convertir a nadie), la única conversión que se puede producir es entre el alma personal y Dios. Eso es un tesoro del hombre, y si quieres convertir a alguien tiene que ser con tu actitud, con tu conducta, porque la gente está ya cansada de que le cuenten sermones”.El.Brujo.en.Ars.Malaga
LA LUZ OSCURA DE LA FE
‘La luz oscura de la fe’ parte de dos episodios de la biografía de este poeta del XVI: uno de su niñez, cuando cae en un pozo oscuro donde tiene una cierta revelación que le salva la vida –“un acontecimiento muy poético” puntualiza El Brujo–; y otro en su madurez, cuando estuvo preso en una cárcel de los Carmelitas por encabezar una reforma en el seno de la orden. “Y de allí huyó de una forma muy cinematográfica», adelanta El Brujo. Desde el mismo título de la obra, Rafael Álvarez hace un guiño al lenguaje poético de San Juan, con ese «juego de paradojas y de equivalencias de conceptos que son aparentemente antitéticos pero cuyo choque revela otros significados». De hecho, explica que la fe para San Juan se expresaba como una luz, «no física ni visual», sino como aquello que iluminaba el «oscurecimiento del entendimiento humano”.
San Juan de la Cruz, “una figura de la mística de Occidente poderosísima”, se incorpora así a la nómina de personajes religiosos revisados por El Brujo (con obras como ‘El Evangelio de San Juan’, ‘San Francisco, juglar de Dios’). Y habrá más: “Estoy investigando sobre la figura de Santa Teresa, porque el año que viene se cumple el quinto centenario de su nacimiento”.





Entrevista a Leonor Watling: “La canción nace piano y voz pero luego cambia”

16 05 2014

Entrevista.Leonor.WatlingRafael Pérez Pallarés. La actriz Leonor Watling inaugura con su grupo Marlango el II Ciclo de Málaga de Cine Humano organizado por la Diócesis de Málaga. Centrado en la mujer, apuesta una vez más por el diálogo entre fe y cultura. Por este motivo, rescatamos la entrevista realizada por diocesismalaga.es
-Actuará el 23 de mayo en el Palacio Episcopal. ¿Qué supone para usted cantar en un espacio como “Ars Malaga”?
A mí me encanta. Lo que más me gusta de Marlango y de la situación privilegiadísima que tenemos es que nos invitan por igual a festivales de rock indie que a festivales de jazz…Hemos tocado en playas para 4.000 personas y también solemos hacerlo en Bogui, un club de jazz de Madrid para 30 personas. Y eso le da la oportunidad a la música de transformarse. La canción nace piano y voz pero luego cambia. Y este contexto Ars Málaga te da mucha libertad. Ars Málaga es como el salón de una casa si tuviésemos la suerte de tener una casa así. éste es un espacio muy relajado.
-Su última película, ‘Amor en su punto’, es una comedia romántica. ¿Cree que es positivo tratar el amor de una forma positiva, como hace el largometraje?
-Yo creo que ése es el secreto. Me parece que reírse es el secreto en todas las facetas de la vida. Pero en concreto en el amor. Y en el amor de pareja el sentido del humor es fundamental. Poder reírte de ti mismo y del otro es fundamental. Me parece que en clave de comedia se pueden contar cosas que en la vida real se tratan con más seriedad.
-¿Qué nos puede decir de su personaje en dicha película?
El personaje que yo hago tiene ese deseo de trascendencia, muy profundamente arraigado y muy mal colocado. Mal colocado porque lo tiene colocado la pareja, ella cree que no puede hacer algo, que tiene que ayudar a alguien a hacer algo trascendente. Y por eso le pone ese peso a la pareja. Pero no puedes ponerle a la pareja el peso de tu sueño vital, ella tiene ese deseo de trascendencia y se va a las misiones al final…
-¿Merece la pena amar a fondo perdido?
-Sí

 





Entrevista con Enrique García, director de ‘321 días en Michigan’

27 03 2014
Enrique García

Enrique García

“Los reclusos tienen un apoyo muy fuerte en la Pastoral Penitenciaria”

Ana Oñate. El director malagueño ha dirigido ‘321 días en Michigan’, primera película netamente malagueña que compite en la Sección Oficial del Festival de Málaga. “Ha dejado de ser mía, ahora es del público”, confesaba Enrique García horas después del estreno refiriéndose a su primer largometraje. Para rodar su drama carcelario, Enrique se documentó durante meses hablando con internos y funcionarios. Conoció también de cerca el trabajo de la Pastoral Penitenciaria y asegura que supone «un apoyo muy fuerte para los reclusos”.

– ¿Satisfacción después de haber presentado ‘321 Días en Michigan’, la primera película netamente malagueña que llega a la Sección Oficial del Festival de Málaga?

-Muy satisfecho. Cuando la pantalla se tornó a negro y empezaron los créditos, pese a que tenemos una canción preciosa compuesta por Fernando Velázquez e interpretada por Pasión Vega, nadie le echó cuentas…Porque todo el mundo se dio la vuelta y se pasaron todos los créditos aplaudiendo. Nos dedicaron una ovación que, por minutaje de la película, duró cuatro minutos y medio. Eso, en el Teatro Cervantes, no lo he vivido en la vida. Nunca he presentado un trabajo en el Cervantes, pero mirabas a la platea y mirabas los palcos y había una entrega y un cariño muy grande. Los aplausos, si no son honestos, no duran cuatro minutos y medio ¡a la gente le duele las manos! (risas). Nosotros estamos muy satisfechos. Vimos la película con los ojos de quien la ve por primera vez, que era el público nuestro. Y a mí me entraba esa responsabilidad. Pensaba “que reaccionen aquí”, y reaccionaban…”que les guste aquí”, y les gustaba… Es muy bonito. Aparte, ya redondeamos el día sin tropezar en la alfombra roja, sin tartamudear cuando tuve que echar el discurso, yo soy muy de tropezar y de tartamudear (risas). Fue muy bonito. Esta mañana, curiosamente, nos han despertado con llamadas de distribuidores interesados en comprar la película y eso es muy bonito. Ahora, también te lo reconozco, somos unos ambiciosos de cuidado. Porque primero queríamos estar en el festival y ahora … ¡queremos ganar!. Nos ha completado tanto estar que ahora estamos muy pendientes a lo que ha dicho la prensa. Nos alegra mucho que se haya hecho hincapié en Virginia Morata como opción al premio a Mejor Actriz. A lo mejor el premio ya es ése, aunque no lo gane, porque hay una competencia muy dura. Porque Carmina Barrios y María León están espectaculares, también Lola Dueñas…Que nuestra protagonista juegue en esa liga es una alegría. Héctor Medina, Salva Reina, también han sido muy valorados por la crítica.

-¿Cuánto tiempo ha pasado desde que germinó la idea de la película hasta que se estrenó ayer?

-Curiosamente, hace exactamente un año que estábamos rodando. Del 11 de marzo al 10 de abril rodamos la película en la Prisión Provincial de Málaga. El germen nació en el 2009 con la primera visita que yo hago a un taller del centro penitenciario de Alhaurín de la Torre para proyectar unos cortos en los que me acompaña Virginia, que es la protagonista de uno de los cortos y conozco a Chico García, el protagonista. Allí me proponen rodar dentro al tiempo que daba un taller de cine. Yo, por una especie de apuesta estúpida que me hice, dije: “Lo que escriba va a ser para vosotros dos”. Entonces se hizo el corto ‘Tres Razones’ rodado a final de 2009 y cuando salió a la luz en mayo de 2010 generó una expectación previa que luego se convirtió en un “queremos saber más de estos personajes y de la historia. Yo ya tenía claro, antes de que se proyectara, que el cortometraje pedía un largometraje. ¿Ventajas y desventajas? El corto funciona muy bien, pero no podíamos repetirlo porque íbamos a estirar el corto, entonces hemos respetado la cara de sus protagonistas, los nombres de sus intérpretes, pero hemos reinventado la historia, la hemos reformulado con nuevos motores, con nuevas situaciones, inclusive con un carácter distinto. El cortometraje funciona muy bien. Hasta hace un par de semanas se estaba proyectando en la filmoteca de Córdoba. El cortometraje empatiza mucho con la gente. Quienes lo han visto dicen que no se parece en nada al largometraje. Sólo que son las mismas caras protagonistas y es en la cárcel. Y eso es lo que yo quería hacer: reinventar la historia.

-¿Cuánto de realidad hay en ‘321 días en Michigan’?

-Toda la que hemos podido introducir, y más. Y además ha sido posible gracias a los internos de Alhaurín y los funcionarios que han leído el guión y nos pasaban notas y apuntes. Había cosas que, obviamente, eran licencias cinematográficas. Con respecto al papel del funcionario mi idea, en ningún momento, era mostrar una imagen errónea de que permitían “trapicheos”. Pero en la peli tiene que haber para no aburrirnos. Pero siempre la justificaba con “ellos no se enteran y cuando se enteran, actúan”.

-Ha habido un gran trabajo de campo a la hora de documentarse para esta película. Ha hablado con funcionarios, internos y voluntarios ¿conoce a la Pastoral Penitenciaria?

-Por supuesto. Es que gracias a Dios hemos tenido un proceso de documentación y hemos conocido a muchísima gente que dedica su tiempo y su esfuerzo para que los propios internos puedan encontrar su norte. Es muy necesario tener claro que un interno es una persona que ya ha sido condenada y que la ley dice que tiene que cumplir un período y le ofrece una serie de determinadas opciones y de vehículos para que ellos se puedan encontrar a sí mismos. Con la pastoral tienen un punto de apoyo muy fuerte.

-¿Verán la película los reclusos del Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre?

-Van a verla. Hay frases que yo sé que les van a remover y que incluso dicen cosas muy tremendas de por qué están ellos en la cárcel. Para mí va a ser el público más exigente. Es una película sobre ellos y para ellos. El de ayer era un público ajeno al mundo penitenciario, por lo tanto para ellos todo es nuevo: toda la dinámica de funcionarios, de cómo los tratan, de cómo se comunican, de cómo hablan con ellos…El público lo estaba descubriendo ayer. Los estaba “metiendo” en la cárcel. Pero mañana verá la película gente que está en la cárcel y que son muy susceptibles. Ellos no entienden de licencias cinematográficas. Ellos lo van a mirar con un ojo muy crítico. Desde que empecé a documentarme en el proyecto hasta ahora ha habido muchos internos que han entrado y han salido y la van a ver desde la perspectiva totalmente ajena. Ayer nos acompañó el director del Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre, Ángel Herbella, y estaba muy satisfecho, muy feliz por el retrato que se hacía de la institución y del centro en cuestión, teniendo en cuenta que se rodó en la prisión provincial de Málaga. Los funcionarios nos ayudaron mucho a recrear este entorno.

321 Días en Michigan

321 Días en Michigan

-¿Le gustaría que su película sirviera como un modo prevención?

-Por supuesto. Hay una frase tremenda en la película que pronuncia el personaje de Carmona, el gitano, y a la que no he parado de dar vueltas. En un encuentro con su hijo, éste le dice a Carmona, su padre: «el otro día en la calle me dijeron que a la cárcel solo van los tontos y yo le “metí” así». Y el padre le dice a su hijo: «Dile que sí, que a la cárcel solo van los tontos, como tu padre». Que un personaje, que un “taleguero”, le dé esa enseñanza a su hijo, después de todo lo que ha pasado, de todo lo que ha sufrido para sacar cabeza, que llegue a esa conclusión…Es una frase que para mí es muy importante en la película. No queremos son manieristas, ni moralistas, pero cuando estás dentro tú eres libre de hacer lo que te da la gana. Y en la prisión tienes una reclusión que te obliga a pensar mucho en por qué está ahí y en qué quieres hacer… Lo que hablábamos de las “Tres Razones”: descubre lo que ha sido tu error, para saber lo que tienes que corregir; aprende a sacar partido a todo lo que te rodea en el espacio donde te encuentres; y la tercera, no olvides que la vida de verdad está fuera. En la cárcel, la vida está regida por unos horarios, una entrada, una salida…pero en la calle es la vida de verdad en la que tú decides qué camino quieres tomar. Yo tengo fe en el sistema penitenciario, y tengo fe sobre todo en el ser humano. He descubierto casos, tristes, de gente que lo que quieren en la cárcel es un período cíclico en la vida, y que volverán. Pero también conozco gente que se ha reinventado, que se ha reinsertado y que han encontrado un nuevo motor de vida gracias a los valores que les han enseñado allí dentro. Recuperar una persona es algo maravilloso.

-¿Cree en la reinserción?

-Sí, sin ninguna duda. Todos nos equivocamos y todos tenemos derecho a reinsertarnos, lo que pasa es que yo pongo un matiz en esto de la reinserción. La reinserción está en cada uno. El sistema puede ayudar pero tiene que estar en uno. Si uno no se quiere reinsertar, por muchos medios que te pongan no lo vas a hacer. Tengo fe en el ser humano. He descubierto casos preciosos. De hecho, ayer había amigos internos en la proyección que están trabajando muy duro para volver a la calle de nuevo y recuperar sus vidas. Yo estoy muy feliz de tenerlos allí.





Entrevista con Claudia Llosa, directora de ‘No llores, vuela’

24 03 2014

Claudia.Llosa.No.llores.vuelaMacarena García. La última película de la directora Claudia Llosa (Lima, 1976) está llena de intensidad, de emociones, de perdón y, sobre todo, de espiritualidad. ‘No llores, vuela’, está presente en la Sección Oficial del XVII Festival de Málaga,  narra la historia una madre (Jennifer Connelly) y un hijo (Cillian Murphy) separados por un accidente. Tras la proyección de su película, Llosa tuvo un encuentro con la prensa.

-En la película, el papel del pequeño Iván (Zen McGrath) es uno de los que más emoción transmite, ¿cómo ha sido trabajar con él?

-Ha sido muy especial, porque para que el pequeño pueda transmitir lo que la película necesita, debes llegar a él, y es algo muy instintivo, no se crea en el momento del casting sino cuando estás rodando. Hay un salto de fe, tienes que confiar en algo que te transmite esa personita que aún se está formando y puede no entender conceptos complejos, pero él es un niño que tiene la capacidad de mirar la vida con un ojo único, casi como acariciando cada momento y tiene la empatía necesaria para realizar ese personaje lo que hacía que se conectara mucho con él.

-En todo momento un halcón nos acompaña a todos, tanto a los personajes como a los espectadores, ¿por qué?

-El halcón es uno de los animales más espirituales que hay y con él se crea un vínculo muy fuerte, lo que hace que tan solo con mirarlo volar te transmita paz y tranquilidad. Para mí hay dos cosas muy interesantes relacionadas con el halcón: por un lado está el ideal de belleza, el portento, la fuerza, la fortaleza, la majestuosidad así como la agresividad que esconde; y por otro lado, la necesidad del ser humano de domesticarlo. Me resulta muy interesante compararlo con el ser humano, ya que éste ha ido evolucionando en la sociedad y conforme ha sucedido esto tratamos de domesticar nuestro instinto más primitivo. El halcón, al fin y al cabo, representa el significado de la película.

-¿En que se basa la relación entre Nana e Iván?

-Entre ellos hay una relación de madre e hijo, pero marcada por los diferentes puntos de vista de cada uno, ya que la madre le pide a su primogénito, Iván, tener una relación muy exigente, ya que ella se encuentra sola y necesita mucho apoyo para recorrer su nuevo camino, e inconscientemente, casi obliga a su hijo a estar a la altura. Éste lo capta desde la responsabilidad, no se defiende, sino que busca estar con su madre a pesar de que no puede estar a la altura como ella necesita. Hay un amor muy grande entre los dos, pero está matizado con tantos acontecimientos que hace que no se pueda expresar de una manera bonita, pero él recuerda el amor de su madre y es lo que le permite, pese a sus ideas, volver a acercarse a ella

 

 





“La crítica de Luis Buñuel era útil para la Iglesia, era fecunda”, Cardenal Ravasi

15 02 2014

Cardenal.Ravasi.Entrevista“La relación entre la fe y el cine es de fraternidad, la base es común”
Juan J. Loza. Comunicador y evangelizador, el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontifico para la Cultura. Organizador de los eventos del Atrio de los Gentiles que han tenido lugar en París, Bolonia, Barcelona. Como Profesor de Biblia ha estado en excavaciones arqueológicas en Oriente Medio. Estuvo presente en la apertura del II congreso Signis España sobre la mirada de fe en el cine y afirmó que: “Tenemos que estar atentos a no juzgar los elementos blasfemos que se encuentran en algunas películas como si fueran sólo negativos. A veces reflejan esa nostalgia, el deseo de encontrar algo que se ha perdido. ‘Nazarín’, trataba de un personaje que presenta un cristianismo casi loco, pero que desea volver a las raíces”
– ¿Cómo se manifiesta la relación entre la fe y el cine?
La relación entre la fe y el cine es una relación de fraternidad, a pesar de que cada uno ha tomado su propio camino. Existen muchas películas que no tienen ningún aspecto religioso, que van en contra de  la religión o contra la moral, pero la base de ambos es común, porque el cine utiliza la imagen y la palabra. La imagen y la palabra son fundamentales para la religión cristiana. Cristo utilizaba las parábolas que son como escenografías cinematográficas como la parábola del buen samaritano: el desierto, alguien que está perdido, una víctima, un hecho de crónica negra, que venía escenografiado por Jesús. Por eso, el cine puede, sin duda, expresar el mensaje cristiano. En segundo lugar está la palabra. Pensemos en los grandes directores que han utilizado los grandes temas religiosos, Bressont, Dreier, Bergman, ateo pero que continuamente expone cuestiones teológicas. Tarkovsky, que muestra el arte, la belleza, como instrumento de salvación. Pasolini, con ‘El evangelio según San Mateo’, Rossellini, con ‘Roma Città Aperta’ que testimonia el drama de la guerra y también del sacrificio de un sacerdote. El cine da la posibilidad de transmitir las imágenes, pero también del mensaje.
– En la actualidad, da la impresión que el cine europeo tiene una deficiencia de Dios en su planteamientos vitales y de fondo que en el cine de Estados Unidos sí que se plantean
Es difícil siempre hacer este tipo de distinciones. Sin embargo, el cine europeo y americano ha comenzado a hacerse determinada preguntas sobre tres elementos. Primero, las grandes preguntas: la vida la muerte, la violencia del mal, los dramas de la sociedad, el amor, las relaciones entre las personas entre los pueblos. Segundo, sobre la trascendencia, donde resalta el tema de la mística, de los grandes testimonios, de las grandes figuras religiosas como ‘De dioses y hombres’, ‘El gran silencio’.
Y el tercer elemento positivo es que, también cuando tratan de manera polémica las cuestiones religiosas. Pensemos en Luis Buñuel esta crítica era útil para la Iglesia, era fecunda. Una película escandalosa, como ‘Viridiana’, muestra el problema de la corrupción de una novicia que entra en el mundo y el mal del mundo la mata a pesar de que sigue viviendo. Es una crítica a la sociedad que había perdido los valores, que sólo tenía ritos. Pensemos en las figuras religiosas que Buñuel introducía, como en la ‘Vía Láctea’, el duelo entre el jesuita y el jansenista sobre los temas religiosos, pero que al final no querían decir nada, era más un duelo. En otro caso, la figura de ‘Nazarín’, trataba de un personaje que presenta un cristianismo casi loco, pero que desea volver a las raíces. Por eso, tenemos que estar atentos a no juzgar los elementos blasfemos que se encuentran en algunas películas como si fueran sólo negativos, porque a veces reflejan esa nostalgia, el deseo de encontrar algo que se ha perdido. De ahí que, los directores y guionistas se ofendan y critiquen. Por eso creo que el cine es una gran vía para conocer la temperatura, el pulso de la sociedad en el bien y en el mal. Cuando el tema moral no aparece es quizás porque la gran enfermedad de nuestro tiempo no es la inmoralidad, sino la amoralidad.
– Para un cristiano, que sabe que Dios es belleza y verdad ¿cómo mostrar la belleza de Dios y de la naturaleza humana a través del cine?
Esta batalla nunca está perdida. Las batallas hay que lucharlas aunque sea en posición de minoría. En este sentido veo que en España como Italia hay algunas personas dentro de la Iglesia que creen que todavía son mayoría y trabajan. Hablan como si todos debieran escucharlos y seguirlos, mientras que la realidad es que estamos en minoría. Pero ser minoría no es una posición negativa, los cristianos de los orígenes salieron de las catacumbas y transformaron la sociedad.
Cuando hablé en el palacio del premio Nobel en Estocolmo, tenía a casi todo el auditorio en contra porque, o eran luteranos, que no tienen ninguna simpatía por los papistas o eran ateos secularizados. Pero, en realidad, era el favorito porque era una especie de figura extraña al que querían escuchar, ver, juzgar. Ése es el reto que hay que asumir y especialmente en los temas grandes. Tenemos que hablar de los temas transcendentales, grandes, porque de la droga entre los jóvenes, de las cuestiones sexuales… de eso ya hablan todos. Si hablamos de los temas fundamentales, como el sentido de la vida, la verdad, el amor, el mal… esto atrae, por eso no nos podemos desanimar.
– ¿Es la relación entre la fe y la cultura más difícil ahora?
La relación entre la fe y la cultura es una relación estructural. La experiencia de fe no es experiencia intimista o espiritualista, es una experiencia global de la persona. En esta cuestión siempre cito a San Pablo que ha transcrito el mensaje de partida ininterrumpidamente para un mundo cultural totalmente distinto. La relación entre la fe y la cultura no es poner cualquier obra de arte que sea de tema religioso. Es la relación entre la atmósfera contemporánea, con su belleza, grandeza y también en su miseria. El concepto de cultura es antropológico, transversal y la fe es también antropológica y transversal, por lo que deben encontrarse de manera necesaria.
– En la sociedad actual ¿qué piden los no creyentes a la Iglesia?
Piden, sobre todo, presentar la verdad religiosa, presentar el Evangelio, presentar la trascendencia, el tema de Dios, el sentido de la vida visto desde un creyente. A veces pensamos que piden cuestiones concretas, más políticas, como las cuestiones del matrimonio homosexual… estas cosas están ahí, pero lo primero de todo, piden ver cuál es nuestra visión global que no siempre es lo primero que les presentamos porque muchas veces nosotros partimos de los puntos de polémica.
Pienso que, por eso el Papa Francisco ha hecho una elección muy acertada. El ha dicho que también hablará de todas esas cosas, las cuestiones polémicas, pero primero hablará de nuestra visión general del mundo, de nuestra visión del hombre y de la mujer. Creo que éste es el tema: El que se refiere cuando afirma que se habla siempre de lo mismo.
En Palermo, por ejemplo, se habla de la mafia, pero el problema es el derecho natural, la ley, la moral. Esto es lo que creo que los no creyentes demandan más. Es un nuevo método, la tentación es partir de una cuestión concreta y llegar a los principios o viceversa. Pero la realidad es más compleja, es mejor presentar bien la visión global en la que se hacen florecer las realidades concretas, la visión de fe, la misericordia, el perdón, la justicia, el amor… y después se llega al problema quizás de fe y política o fe estado, o cuestiones de tipo sexual, esta es la actitud.
En Italia se hablaba de los valores no negociables, es decir, algunas cosas que si no se aceptaban no se podía seguir adelante, no había diálogo, como el aborto la eutanasia, que son efectivamente temas de base para el creyente. Pero el resultado fue que quien no estaba de acuerdo y no se interesaba por nada más que tuviera relación con la religión.  Se negaba cualquier interés al respecto. Ahora el método del Papa Francisco es partir de la fe, de la religión, del amor, y después llegar a estos temas y en este sentido comparto este método.